22 de mayo de 2024

Elsa Liliana Chavarría falleció el 4 de enero de 2012 en la Fundación Médica de Cipolletti. Fue derivada de urgencia desde Catriel con una grave infección que se ocasionó luego ser intervenida quirúrgicamente en el hospital de la ciudad petrolera.

En principio se trataba de una cirugía de rutina y que estaba programada. Tras su muerte todas las acusaciones recayeron contra el cirujano Javier Fontaine quien el día anterior la operó y también estaba al cuidado del postoperatorio.

Pero del fallo civil surge que Fontaine no fue requerido por el personal de guardia cuando la mujer comenzó a desmejorar y derivó en su traslado a Alto Valle. El mismo argumento esgrimió STJ de Río Negro cuando lo absolvió en la causa penal.

Es que hasta un juez penal lo halló responsable. En 2017, Alvaro Meynet lo condenó a dos años y medio de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para cargos públicos. Sin embargo, un año más tarde el STJ lo absolvió.

La misma lectura hizo el juez Civil Diego Vergilio. Entendió que no hubo mala praxis por parte del profesional, pero igualmente dispuso de una condena contra el Estado provincial por el descuido de la paciente que desencadenó en su fallecimiento.

Por eso, el miércoles 10 de agosto, el magistrado condenó al Estado de Río Negro a pagar 20,5 millones de pesos -más costas- a la familia de la víctima por ser la responsable del actuar negligente del servicio de salud pública.

“No es posible atribuirle falta de diligencia en la medida que no fue alertado sobre una complicación evidente o el desmejoramiento de la paciente internada, ni requerido para concurrir personalmente al servicio asistencial activo”, dice el fallo.

Es decir que la responsabilidad, independientemente de los nombres puntuales, recae sobre el servicio de salud pública y por eso el juez condenó a la provincia a la millonaria indemnización. Quedó probado, tanto en el fuero civil como en el penal que el cirujano no tuvo responsabilidades sobre el fallecimiento de Liliana; ni en la operación ni el postoperatorio.

“Resulta posible y necesario, entonces, reparar en la conducta de otros agentes del servicio de salud; en particular, del profesional o los profesionales que estaban a cargo del control y cuidado de la paciente Chavarría durante su internación postoperatoria, cuando –aunque tal vez sin manifestaciones muy claras- su cuadro fue desmejorando, al punto de requerir al día siguiente una derivación de urgencia a un establecimiento de mayor complejidad y ya en un estado muy crítico”, indicó el juez.((RN))

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *