Intentaba llegar al Alto Valle desde Catriel con136 kilos de carne

El control policial sobre la ruta Nacional 151 sorprendió al conductor de una camioneta, que intentó un giro en U para tratar de zafar. Pero la maniobra no hizo más que llamar la atención de los uniformados que salieron raudamente en búsqueda de esa camioneta blanca que intentaba escapar.

El hecho se registró a la altura del kilómetro 36 de la ruta Nacional 151, a la altura de Barda del Medio. Hasta allí llegó un hombre al mando de una camioneta Nissan Frontier de color blanco que intentaba llegar al Alto Valle desde Catriel. El viaje fue tranquilo y sin tener que sortear ningún control inoportuno de la Policía, por lo que avanzó sin problemas.

Sin embargo al llegar a Barda del Medio, a muy pocos kilómetros de llegar a destino, alcanzó a ver a unos cientos de metros más adelante había un patrullero con las sirenas encendidas, conos sobre el asfalto y varios policías sobre la ruta. Inmediatamente el conductor frenó y bajó a la banquina, como haciendo tiempo hasta que se le ocurriera una acción para poder evitar pasar por el lugar.

Así fue que después de unos minutos, realizó un rápido giro en U para cambiar el sentido de circulación y regresar sobre el camino ya transitado. Esta maniobra no hizo más que alertar a los policías, quienes salieron rápidamente en persecución sobre la siempre transitada, deteriorada y peligrosa ruta 151.

A los pocos kilómetros, el patrullero de la fuerza rionegrina alcanzó a la Nissan Frontier y le bloqueó el paso para detener la huida. Con la camioneta ya estacionada en la banquina, el personal policial le solicitó la documentación del vehículo al conductor, que tenía todos los papeles en regla. Pero lo que no pudo justificar fue la maniobra para evadir el control, entonces los uniformados procedieron a revisar la caja.

Debajo de una lona muy sucia y bastante rota, encontraron dos costillares y otros cortes de carne que estaban tirados arriba del protector de plástico sin ninguna medida sanitaria, además de no contar con refrigeración pese a la alta temperatura que hizo ayer por la tarde en la región.

Ante semejante falta y sin saber el origen de la carne, como tampoco respetar las medidas sanitarias para garantizar el consumo humano, es que se le dio intervención a SENASA que ordenó el inmediato decomiso y destrucción. En total la balanza acusó 136 kilos de diferentes cortes, entre ellos los costillares.

El tráfico de carne desde el norte del río Colorado a la zona es casi permanente, teniendo en cuenta la vigencia de la barrera sanitaria estipulada por SENASA en el ingreso a la Patagonia de carne con hueso, para preservar esta zona que cuenta con el estatus sanitario libre de aftosa sin vacunación. Según los frigoríficos, esta limitación incrementa el costo del asado en la zona del Alto Valle a casi el doble de lo que sale en el sur de La Pampa.((MI))

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