Femicidio de Patricia: la expareja ratificó la «versión narco»

Fernando Cronenbold, expareja y único imputado en el asesinato de Patricia Rendón Rodríguez, declaró este lunes de manera voluntaria y aseguró que la joven de 31 años debía «5 millones de pesos» y que «dos colombianos» la habrían matado por un «ajuste de cuentas».

Según confirmaron a LMCipolletti desde el Ministerio Público Fiscal (MPF), Cronenbold se presentó con su defensor, Rubén Antigua, y contó su versión de los hechos: «La subieron a un auto con dos personas, de origen colombiano y lo amanezaron».

La versión de Cronenbold es la misma que dio el viernes 1 de julio ante la Fiscalía, que tildó de fantasiosa porque «no se ajusta a la realidad». También habló de una conspiración en contra del imputado. “Acá se está tapando un entramado del narcotráfico. Hay personas que intervinieron para llevar a la muerte a Patricia; no así mi cliente”, enfatizó.
En esa «oscura trama», habrían participado efectivos policiales, narcotraficantes y hasta “un colombiano” – al que no identificó -, que le habría prestado una gruesa suma de dinero a la víctima para solventar sus deudas. Para Rubén Antiguala, Patricia Rendón Rodríguez había tenido muchos gastos en el último tiempo y recurrió a un prestamista para poder cubrir esos descubiertos. Al no poder devolver ese dinero, la organización se vengó.

“Lo cierto es que la señora tenía deudas, que se metía con gente extraña, como colombianos que dan créditos para pagar deudas. Y no sabemos qué ha pasado”, había dicho e insistió en la inocencia del femicida acusado, al que presentó como “un padre preocupado” por su hija.

La primera hipótesis
El defensor había redoblado la apuesta argumental con un elemento más: en esa conspiración intervinieron (narco) policías vinculados a la mafia. Enfatizó que a su cliente le “plantaron” el celular de la víctima para incriminarlo; y que fue “apretado por la Policía” para decir dónde estaba el cuerpo.

Recordemos que el imputado se quebró ante el fiscal jefe Gustavo Herrera, luego de advertir todo el cúmulo de prueba que había en su contra y entregó el celular de la víctima que tenía entre sus ropas, dentro del calabozo donde estaba detenido.

Luego, quiso decir dónde estaba el cuerpo. Se reunió con el defensor oficial, y aún así después estuvo dispuesto a señalar el lugar exacto donde había enterrado a Patricia.

Sin embargo, el defensor particular del femicida acusado dijo que «lo guiaron» hasta el lugar donde estaban los restos de su exesposa. Y reclamó la nulidad de la confesión y su traslado hasta el campo.

La jueza Agustina Bagniole rechazó los planteos de la defensa tras considerar que contradecían toda la prueba ofrecida por la acusación. Tampoco el defensor había presentado otros elementos probatorios que den credibilidad a lo que estaba diciendo.((LMC))

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