Portezuelo: polémica por los «cheques sin fondo» que amenazan la obra

La empresa Ceosa es parte de la UTE que podría cobrar más de 1000 millones de dólares para construir la cuestionada represa hidroeléctrica. Sin embargo, en la actualidad atraviesa un momento delicado y acumula más de 200 millones de pesos en cheques rechazados.

La futura represa hidroeléctrica mendocina Portezuelo del Viento, fuertemente cuestionada por La Pampa y con serios reparos dentro del seno de COIRCO de parte del resto de las provincias ribereñas, no para de sumar polémica.

«Vean quiénes son los proveedores. Una de las empresas tiene 200 millones de pesos en cheques rechazados y otra no podía pagar sueldos y tuvo que ser estatizada», aseveró en MDZ Radio el director de Aderpe Laureano Manso.

Específicamente hacía referencia a las empresas Ceosa e IMPSA. Quizás el caso de IMPSA sea el más conocido. En conjunto, el Estado nacional y el Estado provincial decidieron rescatar a la compañía que supo ser de la familia Pescarmona.

Luego de la capitalización estatal a través de la inversión de 20 millones de dólares, IMPSA pasó a ser manejada por el Estado. De esa forma se intentó solucionar la situación de una compañía emblemática, pero que ya no tenía espaldas para pagar sueldos de sus empleados.

Sin embargo, no es la única integrante de la UTE Malal-Hue que atraviesa complicaciones económicas.

En los últimos meses Construcciones Electromecánicas del Oeste (CEOSA) acumula millones de pesos en cheques rechazados. Así consta en los registros del Banco Central donde todos los días se siguen sumando nuevos cheques sin fondo.

Cheques rechazados 

cheques

Desde Aderpe sostienen que la situación de la UTE es llamativa. Las empresas que la integran son CEOSA, IMPSA, Obras Andinas y Sinohydro.

La primera acumula cheques sin fondo, la segunda fue estatizada y la última es cuestionada en países como Ecuador por los defectos de las represas que construye.

«Una de las empresas del consorcio tuvo que ser estatizada. Entendemos que es un emblema, pero ¿Cuánto sale mantener al emblema?», disparó Manso.

Además, dijo que en su momento pretendieron colaborar para que se garantice la participación de empresas mendocinas como proveedores y deslizó que hoy son muchas las empresas que se quedaron fuera.

«Cuando nos pusimos a investigar, uno de nuestros directores consultó en 12 empresas de metalmecánica y lo que encontró fu descontento», subrayó.

«El proceso se fue desvirtuando de a poco. El gobierno anunció 30 días antes que había un solo oferente. Sin competencia ponés el precio alto, obviamente», aseveró en referencia al hecho de que no hubo concurrencia de empresas en la licitación.

«De las tres empresas hay una que debe 200 millones de pesos en cheques rechazados. Otra fue estatizada porque no podía pagar sueldos. Pensando en la pyme que van a ir a trabajar le preguntamos al gobernador ¿en manos de quién va a poner 1000 millones de dólares?», sentenció Manso.

La historia de la licitación

Manso también recordó que antes de que se abriera la licitación tuvieron una participación activa desde Aderpe.

«Formamos parte del clúster de Portezuelo del Viento antes de que se iniciara el proceso licitatorio. Teníamos el interés genuino de encontrar un lugar para que las empresas trabajen. Estábamos detrás de encontrar trabajo. Pero a medida que el proceso fue avanzando fuimos presentando notas con varias cámaras y dejando por sentado en cada nota cuáles eran los descontentos o por qué no estábamos de acuerdo», manifestó.

Para graficar las debilidades que entienden que existen en el proceso se remitió al incumplimiento del primer artículo del pliego. «En el artículo 1 decía ‘el gobierno garantizará concurrencia’ pero solamente se presentó un oferente a la para más importante de Argentina», esgrimió.

Por último advirtió que es probable que, en estas condiciones, la obra termine costando a la provincia mucho más de los 1023 millones de dólares con los que cuenta.

«Por los anexos de la obra se va a gastar alrededor de 1600 millones de dólares. La primera oferta de la UTE fue de 1286 millones de dólares, pero además hay 150 millones de dólares para inspecciones y a eso se suma entre un 10% a un 15% para ajustar por mayores costos. En la cámara de independientes de la construcción dicen que rondará en total los 1600 millones de dólares», calculó.

«En lugar de hacer obra faraónica y a destiempo debería partirse en cinco obras distintas para que las obras puedan llegar a empresas mendocinas que puedan cumplir con una fracción, tal como se hizo el dique Potrerillos. No fuimos escuchados. Esta es una propuesta para que llegue en forma más directa a las empresas de Mendoza. No tener un bocado tan grande que no lo pueden comer», finalizó Manso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.