UnTER le pidió a la ministra de Educación suspender las clases

Ante el aumento de casos de Covid y la poca disposición de camas en el sistema de salud, sobre todo la ocupación casi total de las terapias intensiva, el gremio docente UnTER solicitó formalmente a la ministra de Educación, Mercedes Jara Tracchia la suspensión de las clases presenciales en Río Negro.

A través de una nota que le enviaron este mediodía al despacho de la ministra, el sindicato de los maestros pidió concretamente que preventivamente se suspendan las clases presenciales «en las distintas localidades de la provincia dando continuidad pedagógica a través de la no presencialidad», dice en su primer párrafo la misiva firmada por la cúpula directiva de UnTER.

Para impedir dilaciones por parte del gobierno provincial, el gremio instó a «una definición inmediata tratando de evitar mayores riesgos de contagio» debido a la curva ascendente que se registra en Río Negro y «teniendo en cuenta, fundamentalmente el colapso sanitario y la saturación del sistema de salud».

UnTER hizo referencia a que el año pasado «trabajamos participativamente para la construcción de un protocolo que nos permitiera llegar a una presencialidad cuidada» y «entendemos que el protocolo está siendo aplicado con rigurosidad y absoluto compromiso» pero piden «hacer un análisis integral dentro del contexto en el que nos encontramos».

El gremio valoró «la presencialidad en el hecho educativo, pero bajo ningún concepto arriesgando nuestra salud y la vida, tanto de trabajadores como de estudiantes».

La nota cierra con la exigencia que se le hace al gobierno «ante los hechos y números reales del crecimiento epidemiológico, se tomen medidas que resguarden a las comunidades, siendo necesario que se realice de manera inmediata la suspensión de las clases presenciales» e insistieron «con la necesidad de completar el esquema de vacunación para los docentes de todos los niveles y modalidades».

Aunque el gremio había convocado a una conferencia de prensa para mañana para dar a conocer la nota, se hizo público al mediodía pocas horas antes que desde el gobierno se insistiera en que desde el lunes volverían las clases presenciales en Bariloche y Dina Huapi, donde se suspendieron el 29 de abril, ante la llegada de la segunda ola de contagios de Covid y la multiplicación de casos activos.

La decisión parecía tomada tras acordarlo entre la ministra de Educación, la viceministra de Salud, Mercedes Ibero, y los intendentes Gustavo Gennuso (Bariloche) y Mónica Balseiro (Dina Huapi). Pero la resistencia del gremio que se mantuvo inamovible en su posición, hizo demorar la medida.(M.I)

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